En una sociedad que el sobre peso y la mala alimentación es un problema creciente, la bicicleta puede ser una solución.
Y no hablo de ciudades de primer mundo con más de 9 millones de habitantes, con una extensión espacial de tres o cuatro veces nuestra amada Santa Cruz de Sierra, que si bien como todos sabemos tiene un crecimiento impresionante, el más alto del país. Con todo esto quiero decir que el uso de bicicletas como primer transporte no es una locura por las distancias como en otros países pero nos falta institucionalidad, como todo en nuestro país.
Para que las autoridades tomen cartas en el asunto en cualquier tema es necesario hacer show, porque como dice el dicho wawa que no llora, no mama.
En este sentido, la iniciativa ENBICIATE que se está dando en la UPSA es un reflejo de la creciente población que está optando por las bicicletas y que cada vez se hace más presente. El día del peatón, el Casco Viejo estaba plagado de bicis, al igual que la tarde del día de las elecciones.
Si bien hay muchos inconvenientes para el uso de bicicletas en nuestra ciudad estos nunca se solucionarán si no hay una demanda por ello, todos los pros del asunto pueden ser fácilmente superados por las negativas sumadas al pesimismo y flojera.
Pero creo que la gente que muchos llaman locos en esta ciudad, gente que son mal vistos tanto por los micreros como por los transeúntes conservadores, son gente que quiere un cambio para mejor en sus vidas y en su ciudad.
Por eso quiero recordar uno de los grandes problemas de nuestras sociedad, todos queremos solucionar los problemas de la patria hablando pero cuando se trata de actuar pues volvemos hablar. Por eso creo que hay que respetar a la gente que actúa y en este tema de las bicis se necesita gente joven que esté dispuesta a correr el riesgo.
Y para no quedarme en el bla bla bla de siempre, hice oficial mi participación en iniciativa ENBICIATE junto al a mi docente Osman Pattzi.
Entre deseos de
buena suerte y bendiciones superficiales, fui despedido de la UPSA junto con el
docente Osman Patzzi que también estaba comprometido con la iniciativa,
logramos llegar al punto de encuentro en tiempo récord y ser parte activa de
esta caravana que su mayor mérito fuer granjearse miradas desde curioso
peatones, niños con sonrisas anhelantes y seños beaticos de desaprobación
pasando por furibundos conductores privados que creen que el mundo es su pista
de carrera y todo lo que está en medio de ellos es su enemigo, hasta impotentes
micreros que no podían creer que contáramos con escolta policial y así era, por
primera vez en mucho tiempo que me alegro de estar cerca a los uniformados
verde olivo.
Pero tan pronto como comenzó, acabó, y sentí un cierto aire de frivolidad en la conquista de nuestra meta en el flamante parqueo de bicis de la UPSA, que por cierto no estaba asegurado al suelo, quitándole esto su importancia simbólica.
Pero tan pronto como comenzó, acabó, y sentí un cierto aire de frivolidad en la conquista de nuestra meta en el flamante parqueo de bicis de la UPSA, que por cierto no estaba asegurado al suelo, quitándole esto su importancia simbólica.
A pesar de la
sensación de desvanecimiento, creo que se logró algo ese día.
Pagaría por volver a ver ciertos gestos producidos por la caravana y no cambiaría por nada del mundo el recuerdo de las caras de los niños con admiración. Ojalá mañana ellos se arriesguen como nosotros.
Y si te gusta andar en bici pero medio que te da miedo salir, haz oídos sordos a los comentarios y sal con tu bici, porque aunque no lo creas, hay estadísticas que te respaldan sobre todas las supercherías arcaicas limitantes que circulan por ahí, y recuerda mientras pedaleas que “con una sola persona que (te vea) la lea ya empieza a cambiar el mundo”- Calle 13, multiviral.
Pagaría por volver a ver ciertos gestos producidos por la caravana y no cambiaría por nada del mundo el recuerdo de las caras de los niños con admiración. Ojalá mañana ellos se arriesguen como nosotros.
Y si te gusta andar en bici pero medio que te da miedo salir, haz oídos sordos a los comentarios y sal con tu bici, porque aunque no lo creas, hay estadísticas que te respaldan sobre todas las supercherías arcaicas limitantes que circulan por ahí, y recuerda mientras pedaleas que “con una sola persona que (te vea) la lea ya empieza a cambiar el mundo”- Calle 13, multiviral.
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