A pesar de las leyes de protección a
la mujer existentes en la sociedad, el machismo se sigue infiltrando en la
mentalidad de las nuevas generaciones, fruto del germen de la educación en
casa, habiendo dicho esto se podría decir que los padres son responsables, el
tener un padre con un mentalidad machista o una madre que marca la diferencia
en lo que tiene o no tiene que hacer una “señorita” y un varón. Las costumbres
machistas se encuentran tanto en la zona rural como urbana de nuestra ciudad,
desde las familias más adineradas con buena calidad de vida (consecuentemente con
una mejor calidad de estudio) a las familias de escasos recursos y un estilo de
vida precario.
Según la Real Academia Española se
define como machismo a la actitud de prepotencia de los varones respecto a las
mujeres.
Contraponiéndose a esto existe otra
corriente ideológica denominada Feminismo, ¿pero qué es exactamente el
feminismo? Según la Real Academia Española, el feminismo es una doctrina social
favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos antes reservados
solo a los varones.
Hoy en día muchas mujeres niegan ser
feministas debido a que la palabra y el concepto que se le aplica llegan a
parecer agresivos. El feminismo es el reclamo de igualdad de género departe de
las mujeres sin embargo debido a un juego del lenguaje, directamente se llega a
asociar el feminismo con lo opuesto al machismo, es decir la posición de la
mujer sobre el hombre, concepto completamente distinto conocido como hembrismo.
Este poco conocimiento acerca de
estos conceptos encierran la mentalidad de las personas y se quedan atrapadas
en sus costumbres, debido a que el feminismo es una corriente ideológica
reciente, oficialmente establecida en la segunda mitad del siglo XX, la mayoría
de las costumbres familiares inculcadas en la sociedad tienden a ser de
carácter machista.
“Hay que ser tolerantes con todo tipo
de pensamiento” pero ¿qué problemas causa el machismo en la sociedad?
Limita a las mujeres y hombres en sus
capacidades, habilidades sociales y el derecho que tienen de elegir por sí
mismos sin depender de estándares y normas sociales.
No podemos negar que en general pero
obviamente con excepciones los hombres pueden ser físicamente más fuertes, y
si, existen diferencias naturales marcadas, sin embargo la mujer se ve limitada
en su papel en la sociedad, en lo que puede o no trabajar o cual es su rol en
el hogar, y el hombre también se ve limitado en su comportamiento ya que hay
cosas que un hombre “no puede hacer” la más común: expresar sus sentimientos,
esto no sería posible sin ser llamado “marica” o “maricón”, hay muchas mujeres
que son presionadas para aprender a cocinar por el simple hecho de haber nacido
mujeres. A todo esto podemos recalcar las limitaciones de libertad de ambos
géneros.
Como es el caso de Rodrigo Farell, un
egresado de marketing de 23 años de la universidad UTEPSA quien menciona haber
sido llamado maricón por una muchacha solo por el simple hecho de no haber
aceptado tener relaciones coitales con ella.
“a mi me valía lo
que ella decía… no me afectaba que me diga maricón porque nada que ver (risa) pero creo que ella
se ofendió y se molestó, tal vez se sintió poco atractiva”
Este es un claro ejemplo de cómo las
mujeres también influyen en estos estándares, aunque no lo noten contribuyen a
esta sociedad en la que si un hombre es tímido, es llamado maricón y si una
mujer es liberal y conoce sus derechos de libertad de expresión sexual, es
llamada puta, esto puede llegar a desencadenar algún tiempo de discriminación e
incluso violencia.
Actualmente existen normas que
fomentan estas costumbres una muy clara es aquella que no permite hacer una
cirugía de ligadura de trompas de Falopio a una mujer a menos que tenga la
aprobación de su “esposo”, algunas mujeres pueden verlo correcto pues lo único
que se les ha enseñado es a obedecer y complacer a su marido incluyendo el
hecho de darle la cantidad de hijos que él desee, esto es una limitación al
derecho de libertad que todos deberían tener en una sociedad “tan avanzada”
como la nuestra.
Gladys Rojas Céspedes de 36 años es
una trabajadora del hogar nacida en la localidad de Comarapa, mantuvo una
relación conflictiva con su conyugue por aproximadamente 3 años, en esta
relación ella sufrió humillaciones, siendo víctima de la infidelidad de parte
de su pareja.
§
¿usted
cree que los hombres tienen derecho a más libertad que las mujeres?
No, no siempre tiene
que ser que los hombres se salgan todo el tiempo y las mujeres se queden
encerradas
§
¿Alguna
vez usted vio a su madre ser golpeada por su papá?
Si
§
En
su casa ¿su padre y madre trabajaban o la mamá se quedaba a cuidarlos?
Si, ambos trabajaban
§
Alguna
vez sufrió de algún abuso físico?
Si, el intentaba
golpearme pero yo me defendía
§
¿Por
qué aguantó esos abusos?
Al principio él no era
así, pero su madre y sus hermanas lo volvieron malo, le sabrían meter cosas a
su cabeza pues…
§
¿Alguna
vez le dijeron que cuando se case tenía que servir a su marido?
Sí, mi madre decía eso
o
¿usted
tuvo hijos con su ex pareja?
Si, tenemos cinco hijos
o
¿usted
quería o planeó tener 5 hijos?
No, yo no quería tener
hijos… pero él me decía que me iba a ir con otros hombres, no m dejaba cuidarme
con nada…
Otro es el caso de Ana Shirley Paz
Rosales es una “ama de casa” de 39 años perteneciente a la clase media alta que
no trabaja porque su esposo no la deja, recibe todas las comodidades, ciertos
lujos e incluso un sueldo de 100 dólares semanales, ella se hizo una cirugía
para cortar sus trompas de Falopio, luego de tener un embarazo riesgoso con un
método anticonceptivo similar a la T de cobre.
Al ella optar por la
cirugía, tuvo ciertos inconvenientes con su pareja y expresa su enojo al
respecto:
“¡¡
Así son todos!! Si uno ya no quiere tener más hijos y quiere ligarse empiezan a
pensar huevadas, que uno está con otro o que va a buscar hombre!!”
Tal y como es notorio, el machismo va
acortando la libertad de decisión y no es solo en el área rural o en las
familias pertenecientes a las clases de escasos recursos.
Gabriela Camacho es una estudiante de
primer año en la carrera de gastronomía en la UDI, siendo el futuro de las
generaciones contribuyentes a la sociedad, muestra su posición respecto al
tema:
§
¿Te
consideras feminista?
Podría decir que sí,
creo que todos deberíamos tener los mismos derechos, pero así a morir feminista
y luchar por igualdades yo creo que no, no sería una activista feminista, si
apoyo a los que lo hacen.
§
¿Por
qué no serias una feminista activista?
No sería porque yo no
tengo ese potencial para hablar o ser una líder, ¿entendes?, yo no podría dar
la cara porque suelo tener miedo de que las cosas salgan mal y no quiero que
desagradarles a las personas.
§
¿Qué
piensas acerca del machismo hoy en día?
Lo odio, bueno no lo
odio, sino que da rabia, soy de esas personas que no dice mucho, me callo
acerca de cosas que pienso, me da rabia y si quisiera que las cosas cambien
pero no se puede cambiar el pensamiento de cada persona.
§
¿Crees
que el machismo es parte de la cultura de nuestra ciudad? ¿Por qué?
Creo que se está
saliendo poco a poco, pero en realidad sigue porque Santa Cruz es una ciudad
que no ha llegado a desarrollarse mucho, en el sentido de que seguimos con una
mentalidad antigua de que el hombre trabaja y la mujer se queda en su casa,
pero con lo que la ciudad va creciendo, espero que llegue a eliminarse poco a
poco, con el tiempo.
§
¿Dirías
que existen roles marcados entre el hombre y la mujer en las familias cruceñas?
Creo que a veces
depende de la clase social, en las familias de escasos recursos se ve más esto
de que la mujer se queda en casa y el hombre sale a trabajar y en casos de
madre soltera, la madre sale a trabajar, en cambio yo creo que en una clase más
alta usualmente ambos trabajan, aunque mayormente creo que depende de la
mentalidad de cada persona.
§
¿Cómo
piensas que afecta el machismo en la sociedad?
No sé… ehmm creo que sí
afecta, creo que como que los hombres a veces tienen mas poder sobre uno,
entonces es como que el machismo sigue yendo en la mentalidad de los hombres de
generación en generación.
Gabriela es un claro ejemplo de los
jóvenes adolecentes que no conocen claramente el concepto del machismo, sus
efectos e incluso del hecho de que las mujeres pueden llegar a ser generadoras
de esta manera de pensar. Luego de algunas aclaraciones, dio la siguiente
respuesta:
“Desde
chicos nos meten esa mentalidad por eso no progresamos y si he sido víctima del
machismo departe de mis padres, a mí y a mi hermana nos exigen aprender a
cocinar y a mi hermano no, y a pesar de que mi hermana es buena para los
números, mis padres le dicen q no sabe hacer nada porque ella no hace cosas de
la casa, y si también hay mujeres machistas, yo diría que a veces soy una de
esas porque por ejemplo cuando manejo y el de adelante hace huevadas yo digo uhtaa
debe ser mujer”.
(Esto podría considerarse como una calificación de desempeño según el
género)
El
machismo, a pesar de ser un tema no tan nuevo, influye en varios problemas
sociales, esta mentalidad inconsciente (ya que muchos no saben el concepto de
machismo ni sus efectos) deja a Santa Cruz de la Sierra a pesar de ser la
ciudad más grande y desarrollada de Bolivia, como un pueblito costumbrista que
sigue dando lugar a este tipo de mentalidad que ocasiona a la larga problemas
de discriminación, agresión física, verbal, prejuicios y violación de derechos
en la sociedad actual.
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